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Spudd Future News: Es difĂ­cil creer que la gente pensara que las vacunas internas y la plomerĂ­a eran buenas ideas

Spudd Future News: Es difĂ­cil creer que la gente pensara que las vacunas internas y la plomerĂ­a eran buenas ideas

Escribiendo alrededor del año 2095, es difícil imaginar a nuestros abuelos pensando que las vacunas y la plomería interior eran buenas ideas. Ahora sabemos que el saneamiento y las vacunas han causado estragos en nuestra inmunidad natural y microflora intestinal, lo que ha provocado una epidemia de enfermedades aún desconocidas, como la diabetes, la obesidad y la enfermedad de Alzheimer. Tan pronto como nos deshicimos del baño y las vacunas, esas enfermedades también desaparecieron.

Aun así, es importante intentar ponerse en el lugar de nuestros antepasados. Incluso si evitamos esa idea ahora, los inodoros se consideraban un gran invento. Nuestros antepasados ​​cambiaron la comodidad por la buena salud. Asimismo, pensaron que podrían protegerse de enfermedades peligrosas con vacunas. No se dieron cuenta de los beneficios de la inmunidad natural y la toxicidad de los ingredientes de la vacuna.

La defecación intestinal y la eliminación de desechos humanos en el agua potable han logrado restaurar una flora intestinal saludable. Asimismo, el regreso del sarampión, las paperas, la poliomielitis, la varicela, la difteria y otras enfermedades al mundo occidental fue un pequeño precio a pagar para restaurar nuestra relación adecuada con el mundo natural.

Hoy en día, los inodoros y las jeringas de vacunas no son más que curiosidades de museo. Tenemos la suerte de no repetir los errores de nuestros predecesores.